El constante
bombardeo abrumador de publicidad, contenidos y ofertas que recibimos todos los
días nos ha provocado un efecto paradojal. Cada vez somos más inmunes a los
mensajes que nos envían.
No es extraño
constatar la gran cantidad de ejecutivos que no lee, los niños multitasking, la
poca comunicación personal, la escasa comprensión de lectura, la limitación
para seguir instrucciones, de malos entendidos. En resumen, en este mundo lleno
de sistemas y medios para comunicarnos, no nos estamos escuchando.
La atención
efectivamente se ha transformado en “LA” moneda de cambio global. Si logro
captar tu atención ya habré logrado algo no menor.
Por eso, le
hemos dado una especial importancia a la empatía. Pareciera ser que la manera
óptima de comunicarnos con otros hoy es poder generar mensajes que sean del
interés real de nuestro interlocutor.
Ese es un gran
desafío del marketing. Cómo hacer que se fijen en mi producto, en mi servicio, en
mi empresa, en mí. Y no sólo que se fijen, sino que se genere una acción de
preferencia.
La respuesta:
contenido empático.
El consumidor de
hoy busca, averigua, escucha a sus referentes. Desconfía de la publicidad. Quiere
estar seguro de su decisión. Y para ello, el contenido que le haga sentido es
el que captará su atención.
Por esta razón,
el Inbound Marketing magistralmente se ha ido posicionando como la manera más
efectiva de generar oportunidades en los tiempos actuales. Según Brian
Halligan, CEO de Hubspot y quien hizo su tesis en el MIT sobre este tema, el
Inbound Marketing es la estrategia de generar contenido relevante, de alto
valor para quien lo lee, con el propósito de generar interés de los futuros
clientes.
Dicho de otra
forma, la gente hoy, más que nunca, consume la información que le interesa con
un propósito funcional y si somos hábiles de encantarlos con contenido valioso
(empático a final de cuentas), lograremos generar interés real de nuestros
futuros clientes.
Si entendemos
que para nuestra oferta tenemos un cliente típico, ideal, que tiene intereses
bien definidos, inquietudes y sensibilidades características, nuestros mensajes
deben ir en esa dirección, seduciéndolos, hablándoles de lo que realmente les
interesa aportando un valor que ellos apreciarán.
El inbound
marketing considera este tipo de mensajes que, puestos de manera inteligente en
Internet y redes sociables (osea super “buscables”), serán viralizados y
llegarán a audiencias que ni teníamos en nuestro radar pero que son
perfectamente clientes potenciales.
El contenido es
el rey. El contenido empático combinado con una estrategia de Inbound Marketing
es la combinación perfecta.
(*) Artículo publicado en PuroMarketing.com
